La grieta es la firma que deja el tiempo cuando no sabe escribir.

Recordar es ordenar una habitación a oscuras y confiar en no cambiar los muebles de sitio.

Hay silencios que no callan: esperan traducción.

La nostalgia inventó el pasado para no admitir que también olvidamos el presente.

Quien cierra todas las puertas acaba viviendo en el pasillo.

Una certeza es una pregunta que ha perdido la curiosidad.

Las ruinas no demuestran que algo terminó, sino que todavía insiste.

Perdonar no repara el espejo; permite dejar de discutir con cada fragmento.