Inspector Salvatierra recorded silences. Not the statements: the seconds between a question and its answer. Había aprendido que la culpa respiraba de manera distinta al miedo.
En el caso del violinista desaparecido, todos hablaron demasiado. La esposa describió la cena, el portero recordó el abrigo y el director juró que el concierto terminó a las diez. Solo faltaba un silencio.
Salvatierra reprodujo las entrevistas y escuchó un tren en la pausa del director. La estación estaba a seis kilómetros; imposible oírla desde su despacho.
Registraron la consigna número veintidós. Dentro encontraron el violín, un billete y al director esperando que alguien comprendiera su confesión sin obligarlo a pronunciarla.