
森林不收硬币. 它交换通行要求一个记忆. 旅行者们选择模糊的生日, canciones olvidadas o el sabor de una fruta. El bosque los guardaba en hojas transparentes.
Mael necesitaba cruzarlo para llevar medicina a su hija. Ofreció un verano, luego el rostro de un maestro, pero los árboles cerraron las ramas. Querían algo valioso.
Entregó el recuerdo del nacimiento de la niña. El sendero se abrió.
Al otro lado, una pequeña enferma lo recibió llamándolo padre. Mael no supo por qué esa palabra le dolía tanto. La abrazó por educación, luego por intuición y finalmente por una certeza sin imágenes.
Lejos, en el bosque, una hoja nueva empezó a latir.
