笔记出现在几十年来未曾翻阅的书本中: ‘不要相信第九章’, ‘今天你的发型不一样’, «La lluvia te queda bien».

Claudia revisó cámaras y fichas. Nadie se acercaba a aquellos estantes. Respondió en el margen de una novela rusa: «¿Quién eres?».

Al día siguiente: «El hombre que siempre devuelve los libros tarde porque espera encontrarte».

Claudia conocía a uno. Llegaba cada viernes, pagaba la multa y pedía disculpas con una sonrisa terrible. Esa tarde, cuando dejó un volumen sobre el mostrador, ella lo abrió. Entre las páginas había una nota en blanco.

—Esta vez —dijo él— prefiero decírtelo sin esconderme.